44.7% de niñas y niños menores de 05 años con desnutrición crónica en la región Huancavelica

La desnutrición es el resultado de múltiples factores: enfermedades infecciosas frecuentes, prácticas inadecuadas de alimentación e higiene, ambiente insalubre, consumo insuficiente de alimentos nutritivos, entre otras, todas ellas asociadas generalmente a la pobreza de la familia, su bajo nivel educativo, a la escasa inversión social,  la falta de priorización en los grupos más vulnerables y, al uso ineficiente de los recursos del Estado.  La desnutrición crónica no es sólo un problema de salud, es un indicador de pobreza del país. 

Según la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (Endes) 2010, en nuestra región la desnutrición crónica, viene afectando al 44,7% del  total de niñas y niños menores de 5 años (67948). A  pesar de tener un descenso progresivo de 8.7 puntos porcentuales desde el año 2000 ( 53.4%), sigue siendo esto una amenaza para los niños de nuestra región. La población más afectada de niños son de las  provincias de Angaraes, Tayacaja y Acobamba, que presentan un cuadro de desnutrición mayor al 39%. 

Uno de los factores  que se encuentra asociado  a los problemas de salud y nutrición es el grado de  instrucción de las mujeres en edad fértil. En Huancavelica 37,5 de los niños con desnutrición crónica son hijos de mujeres sin instrucción. En el año 2007, el 33% de las mujeres de las áreas rurales no contaban con ningún grado de instrucción; mientras que en las áreas urbanas, esta cifra era de 7%.

Las consecuencias de la desnutrición, afectan de manera irreversible la capacidad física, intelectual, emocional y social de los niños, y generan un mayor riesgo de enfermar por infecciones (diarreica y respiratoria) y de muerte. Este deterioro reduce su capacidad de aprendizaje en la etapa escolar y limita sus posibilidades de acceder a otros niveles de educación. A largo plazo, se convierte en un adulto con limitadas capacidades físicas e intelectuales para insertarse en la vida laboral. Un niño desnutrido hoy, tiene altas probabilidades de ser un adulto pobre mañana. 

En este contexto,  el accionar de la DIRESA – Hvca.,  está enfocada a las actividades de atención integral de la niña y el niño (crecimiento y desarrollo) ,  vigilancia  de peso y talla  de los menores que acuden  a los establecimientos de salud,  donde además se evalúan los efectos en el crecimiento; para  tal hecho se compara la talla y el peso del niño/a con las normas de desarrollo aceptables para una determinada población. 

Según el Sistema de Información del Estado Nutricional  (SIEN),  el año 2010 se evaluó a 53,472 niñas y niños  menores de 5 años  que acudieron a los 386 establecimientos de salud de la región, mientras que en al año 2009,  42488  menores de 05 años, fueron evaluados de un total de 62974. 

“No se acelera la disminución de la desnutrición crónica  en la región por  la existencia de quienes siguen pensando que la desnutrición es un problema solo alimentario, porque no se hace un abordaje de manera integral de la seguridad alimentaria, se continua  con el discurso de articulación multisectorial, que en la práctica no se efectiviza y/o es deficiente, asimismo la persistencia de intervenciones aisladas no coordinadas,  y la escasa participación de la comunidad  para el cuidado de la salud del niño”. Precisó la Lic. Doris Idone, Coordinadora Regional de la Estrategia de Alimentación y Nutrición de la DIRESA - Hvca.